Vol. 9 – Núm. 1

Enero - Junio / 2026

 

Formación de Posgrado con Impacto Social: Manuales de Gestión de Calidad y Talento Humano en Recicladores

 

Graduate Education with Social Impact: Quality Management and Human Talent Management Manuals in Recyclers’ Organizations

 

Reyner Francisco Pérez Campdesuñer[1]

Universidad UTE. reyner.perez@ute.edu.ec

Ciro Napoleón Saguay Chafla[2]

Universidad UTE. csaguay@ute.edu.ec

Nadya Ximena Rivera Vasquez[3]

Universidad UTE. nrivera@ute.edu.ec

Rodrigo Fernando Arévalo Mejía[4]

Universidad UTE. rodrigo.arevalo@@ute.edu.ec.

 

Recibido: 12/03/2026            Aceptado: 13/03/2026           Publicado: junio/2026

 

¿Cómo citar?:

Pérez-Campdesuñer, R.; Saguay, C.; Rivera, N.; Arévalo, R. (2026). Formación de Posgrado con Impacto Social: Manuales de Gestión de Calidad y Talento Humano en Recicladores. Revista Científica Mundo Recursivo, 9(1), 65-82.

RESUMEN

Este artículo analiza la contribución de la vinculación universitaria en programas de posgrado al abordaje de problemáticas sociales mediante el fortalecimiento de capacidades de gestión en una asociación de recicladores de base en Ecuador. El estudio se desarrolla con una asociación de pequeña escala (12 integrantes), ubicada en Machachi (cantón Mejía), dedicada a la recuperación y transformación de plásticos en productos reciclados. El objetivo fue describir y evaluar, desde un enfoque educativo y organizacional, un proyecto interdisciplinario de aprendizaje orientado al diseño y transferencia de herramientas de gestión. Se empleó un estudio de caso con componentes de investigación-acción participativa y aprendizaje-servicio, organizado en fases de diagnóstico, co-diseño, validación y socialización/capacitación inicial. Participaron 38 estudiantes de tres maestrías (13 Gestión de Proyectos, 10 Talento Humano y 15 Sistemas de Gestión de la Calidad) y un colectivo de 8 docentes. Los resultados se expresan en dos entregables integrados (manuales de gestión de calidad y manuales de talento humano) adaptados a una organización con limitada formalización previa, junto con procesos de validación participativa y transferencia práctica para su uso. Se concluye que la vinculación, cuando se estructura como intervención formativa con productos verificables y acompañamiento docente, puede generar simultáneamente aprendizaje situado en el posgrado y mejoras organizacionales “mínimas viables” en actores comunitarios del sector del reciclaje, con potencial de escalamiento a otras iniciativas de economía circular.

Palabras claves: Educación Superior, Proceso de Vinculación, Reciclaje, Impacto social.

 


 

ABSTRACT

This article analyzes the contribution of university–community engagement in graduate programs to addressing social challenges by strengthening management capacities in a grassroots recyclers’ association in Ecuador. The study was conducted with a small-scale association (12 members) located in Machachi (Mejía canton), dedicated to the recovery and transformation of plastics into recycled products. The objective was to describe and assess—through an educational and organizational lens—an interdisciplinary, practice-based learning project focused on the design and transfer of management tools. A case study approach was used, incorporating components of participatory action research and service-learning, organized into phases of diagnosis, co-design, validation, and initial dissemination/training. Participants included 38 graduate students from three master’s programs (13 in Project Management, 10 in Human Talent Management, and 15 in Quality Management Systems) and a team of 8 faculty members. Results are reflected in two integrated deliverables (quality management and human talent management) tailored to an organization with limited prior formalization, along with participatory validation processes and practical knowledge transfer to support implementation. The article concludes that university–community engagement, when structured as a formative intervention with verifiable outputs and faculty support, can simultaneously foster situated learning in graduate education and “minimum viable” organizational improvements among community actors in the recycling sector, with potential for scaling to other circular economy initiatives.

Keywords: Higher Education, University–Community Engagement Process, Recycling, Social Impact.


 

INTRODUCCIÓN

En el escenario contemporáneo, las universidades han ampliado su misión más allá de la docencia y la investigación, consolidando una “tercera función” orientada a la transferencia social del conocimiento, la corresponsabilidad territorial y la contribución directa a la solución de problemáticas públicas. En América Latina, esta función se expresa con fuerza mediante la vinculación con la sociedad (o extensión universitaria), cuya evolución ha transitado desde acciones asistencialistas hacia enfoques de responsabilidad social universitaria (RSU) y aprendizaje experiencial, donde la comunidad deja de ser “receptora” para convertirse en socia en procesos de co-creación de valor público. Esta transición se sustenta en evidencia regional que destaca la vinculación como un mecanismo institucional para responder a demandas sociales complejas y fortalecer el compromiso cívico del estudiantado.

En el contexto ecuatoriano, la RSU y la vinculación han cobrado relevancia como parte de los esfuerzos por articular la formación profesional con el desarrollo local y la sostenibilidad, especialmente cuando las universidades se insertan en territorios con brechas de capacidades organizacionales y limitaciones socioeconómicas. Estudios regionales reportan que la RSU en instituciones de educación superior se asocian con prácticas de gestión orientadas a la pertinencia social, con impactos observables en comunidades y entornos urbanos, incluyendo experiencias en el Distrito Metropolitano de Quito y en universidades de la región litoral. En esta línea, la vinculación se reconoce como una vía para mejorar la calidad del servicio universitario hacia la sociedad, al conectar el aprendizaje con necesidades reales y con la resolución colaborativa de problemas.

Un enfoque particularmente consistente con la RSU es el aprendizaje-servicio (ApS), entendido como una estrategia pedagógica que integra objetivos formativos con una intervención social planificada y evaluable. La literatura latinoamericana señala que la institucionalización del ApS favorece la convergencia entre RSU y compromiso cívico, porque promueve aprendizajes situados, trabajo interdisciplinario y responsabilidad ética frente a actores comunitarios. En términos prácticos, estas metodologías permiten que la formación de posgrado se despliegue como un dispositivo de innovación social aplicada, con resultados que pueden documentarse en productos concretos (protocolos, manuales, mejoras de procesos y capacidades instaladas) y no solo en actividades puntuales.

Dentro de los actores sociales prioritarios para la vinculación se encuentran las asociaciones y emprendimientos comunitarios, especialmente aquellos vinculados a la economía popular y solidaria y a actividades que sostienen bienes públicos como la gestión ambiental. Entre ellos, los recicladores de base ocupan un lugar estratégico: aportan a la reducción de residuos, al aprovechamiento de materiales y a dinámicas locales de economía circular, pero enfrentan con frecuencia condiciones de vulnerabilidad, informalidad operativa y limitaciones de gestión. En Ecuador, investigaciones centradas en experiencias de reciclaje inclusivo y modelos de negocios basados en residuos, muestran tanto el potencial económico del reciclaje como los desafíos sociales y organizativos para garantizar inclusión, justicia y sostenibilidad. Asimismo, se ha documentado que la asociatividad puede ser una estrategia clave para elevar la eficiencia de centros de acopio y fortalecer su desempeño, siempre que se acompañe de herramientas de gestión acordes con su realidad organizativa.

En este marco, adquiere especial interés el aporte de instrumentos de gestión de la calidad y gestión del talento humano como palancas de formalización, estandarización y aprendizaje organizacional en asociaciones pequeñas. Desde la perspectiva de sistemas, un sistema de gestión de la calidad (SGC) —incluso en versiones adaptadas y no necesariamente certificables— contribuye a ordenar procesos, clarificar responsabilidades y sostener ciclos de mejora; además, la literatura regional discute su relación con el desempeño organizacional y la innovación, resaltando componentes “duros” (control, documentación, medición) y “suaves” (liderazgo, comunicación, competencias). Complementariamente, la gestión del talento humano en organizaciones pequeñas resulta crítica para asegurar continuidad operativa, distribución de roles, capacitación y prácticas básicas de administración del personal, aspectos especialmente sensibles en colectivos con baja escolaridad formal.

A partir de lo anterior, este artículo presenta un estudio de caso derivado de un proceso de vinculación universitaria orientado a resolver necesidades de gestión en una asociación de recicladores de base de 12 asociados, caracterizada de manera general por su pequeña escala, limitaciones de formación formal y alta dependencia de rutinas operativas aprendidas en la práctica. El proyecto integró la participación de 38 estudiantes de posgrado: 13 de Gestión de Proyectos, 10 de Gestión de Talento Humano y 15 de Sistemas de Gestión de la Calidad, junto con un colectivo de 8 docentes, configurando un trabajo interdisciplinario con enfoque aplicado. El objetivo del artículo es describir y analizar cómo un proceso de vinculación, soportado en aprendizaje-servicio e integración de posgrados, puede contribuir a atender un problema social específico —el fortalecimiento organizacional de recicladores— mediante el co-diseño e implementación de manuales de gestión del talento humano y manuales/procedimientos de gestión de la calidad, aportando evidencia útil para revistas regionales de educación interesadas en el impacto social de la universidad y en metodologías formativas orientadas al territorio.

DESARROLLO

En el debate contemporáneo sobre educación superior, la universidad es comprendida no solo como un espacio de formación profesional y producción científica, sino como un actor público con responsabilidades directas en la atención de problemáticas sociales y territoriales. Esta función social se expresa en la llamada “tercera misión”, (extensión, vinculación o compromiso social) que articula docencia e investigación con intervención colaborativa en comunidades y organizaciones, buscando impactos verificables en desarrollo local y bienestar. En el caso latinoamericano, la vinculación se asocia con enfoques de pertinencia, democratización del conocimiento y construcción de capacidades en actores sociales, especialmente cuando se trabaja con organizaciones de base y economías populares.

En Ecuador, la experiencia de vinculación ha mostrado potencial para conectar currículos con necesidades reales, favorecer aprendizajes situados y generar resultados aplicados (p. ej., herramientas, procesos y mejoras organizacionales) cuando se construyen alianzas con actores comunitarios y se prioriza la coproducción de soluciones. En esa línea, experiencias de articulación universidad–comunidad reportan que el valor de la vinculación aumenta cuando existe diálogo de saberes, continuidad en el acompañamiento y claridad en los productos/entregables comprometidos (Polaino & Romillo, 2017).

Desde la perspectiva pedagógica, la vinculación se fortalece cuando opera como estrategia de formación (no solo como actividad paralela), integrándose al currículo mediante metodologías activas y evaluación de resultados. El Aprendizaje-Servicio se reconoce como un enfoque que combina objetivos académicos con servicio a la comunidad, promoviendo aprendizaje experiencial, reflexión crítica y desarrollo de competencias profesionales y ciudadanas. En particular, la institucionalización del ApS se plantea como un “camino” para que la universidad materialice su responsabilidad social de manera sostenida, con reglas claras, apoyos docentes, mecanismos de coordinación y evaluación del impacto en estudiantes y beneficiarios (Corrales Gaitero & Andrade Zapata, 2021).

En contextos de proyectos con organizaciones pequeñas o de baja escolaridad, el ApS (y enfoques afines como ABP o investigación-acción) suele requerir ajustes: lenguaje accesible, acompañamiento intensivo, productos “usables” (manuales, protocolos, formatos), y una lógica de mejora incremental. La calidad educativa de la vinculación, por tanto, se aprecia no solo en la ejecución de actividades, sino en la trazabilidad entre: resultados de aprendizaje, evidencias/entregables, y cambios observables en capacidades organizacionales.

Cuando la vinculación se implementa en organizaciones asociativas (colectivos, asociaciones, cooperativas), la literatura resalta la necesidad de enfoques de gobernanza colaborativa: coordinación entre universidad, actores públicos, ONG y la propia asociación para diagnosticar, intervenir y medir resultados. En este marco, el fortalecimiento organizacional puede leerse como innovación de capacidades: humanas, estructurales y relacionales, a partir de procesos de diagnóstico, acompañamiento y aprendizaje compartido (Cuadrado-Barreto, 2025).

Esta perspectiva es especialmente útil para el caso porque conecta directamente con el tipo de producto del proyecto (manuales de gestión de talento humano y de gestión de la calidad): los manuales no son solo “documentos”, sino capital estructural que estandariza prácticas, define responsabilidades, formaliza rutinas y habilita continuidad más allá de las personas. En asociaciones pequeñas, estos instrumentos suelen funcionar como “tecnologías organizacionales” de bajo costo para ordenar el trabajo, sostener la operación y mejorar la rendición de cuentas frente a aliados y entidades de apoyo.

Las asociaciones vinculadas al reciclaje se ubican en la intersección de problemas sociales (empleo precario, informalidad, desigualdades educativas) y ambientales (gestión de residuos, economía circular). Por ello, en el ámbito regional se discute el reciclaje inclusivo como enfoque que reconoce el rol de los recicladores de base y promueve su formalización, asociatividad y fortalecimiento productivo, evitando que la transición a modelos “modernizados” de gestión de residuos los excluya. En el caso ecuatoriano, se ha problematizado la distancia entre el discurso de inclusión y las condiciones reales del trabajo asociativo, subrayando la necesidad de políticas y arreglos institucionales que se traduzcan en capacidades concretas y mejora de ingresos/condiciones (Ayora Sánchez et al., 2020).

Asimismo, análisis regulatorios del periodo COVID-19 en Ecuador muestran que las restricciones afectaron de manera diferenciada a los recicladores y presionaron la necesidad de respuestas públicas con enfoque de inclusión (protección, continuidad operativa, coordinación territorial), evidenciando que el componente social del reciclaje no puede tratarse como externo a la gestión ambiental (Vásquez-Salinas et al., 2023).

En organizaciones de base, la gestión del talento humano (GTH) tiende a ser informal, con roles múltiples, aprendizaje “en la marcha” y limitaciones de formación. En consecuencia, los modelos de GTH que se proponen desde revisiones regionales suelen enfatizar procesos mínimos (definición de roles, inducción, capacitación, comunicación, bienestar y evaluación simple) y la necesidad de adecuación contextual antes que la adopción literal de esquemas empresariales complejos (Huaraca-Carhuaricra, 2023).

De forma complementaria, la gestión de la calidad aporta una lógica de estandarización y mejora continua (enfoque por procesos, responsabilidades, registros, acciones correctivas) que resulta pertinente para organizaciones del sector reciclaje, donde la eficiencia operativa y la consistencia del servicio impactan directamente la sostenibilidad económica y la legitimidad frente a aliados. En revisiones del sector reciclaje (p. ej., empresas/organizaciones de aprovechamiento), se destaca que el desempeño mejora cuando se clarifican procesos, se controlan puntos críticos y se gestionan indicadores operativos como base de decisiones (Cervera Muñoz, 2022).

 

METODOLOGÍA

Se utilizó un diseño aplicado, evaluativo y participativo, integrando:

Contexto y participantes

Se diseñó y se aplicó un proyecto integrado por las etapas siguientes:

1.      Preparación y acuerdos: alcance, cronograma, roles, criterios de comunicación y formatos accesibles.

2.      Diagnóstico participativo (línea base): mapeo de procesos, roles, brechas de competencias, riesgos/controles y evidencias documentales.

3.      Co-diseño y elaboración de manuales: redacción iterativa + validación con asociados (talleres breves y retroalimentación en ciclos IAP).

4.      Implementación piloto y capacitación: microtalleres, acompañamiento en el uso de registros/formatos, ajustes por problemas reales de aplicación.

5.      Evaluación y cierre: apropiación y uso de manuales + aprendizajes logrados por estudiantes + plan de sostenibilidad (responsables, periodicidad de revisión, ruta de mejora).

Para la recopilación de la información se utilizaron las técnicas e instrumentos de recolección siguientes:

La recopilación de la información se desarrolló de forma compatible con los principios éticos asegurando en todos los casos la existencia del consentimiento informado, la participación voluntaria, la confidencialidad y adecuación comunicativa utilizando materiales comprensibles y el uso de un lenguaje no tecnicistas.

 

RESULTADOS

En el marco del proyecto de vinculación universitaria desarrollado con ASERECIME, una asociación de recicladores de base integrada por 12 miembros y caracterizada por una operación de pequeña escala que combina recolección/clasificación de plásticos y transformación en productos derivados (p. ej., eco-postes y eco-mangueras), se priorizó la instalación de capacidades organizacionales mediante herramientas de gestión “mínimas viables” y pedagógicamente transferibles.

Como resultado central, el Manual del Sistema de Gestión de la Calidad definió un alcance aplicado a la recolección/acopio, clasificación, producción, almacenamiento y comercialización, enfatizando la gestión por procesos y el principio de que la calidad constituye una responsabilidad colectiva, además de describir el flujo operativo desde el acopio hasta la entrega al cliente y la retroalimentación para mejora.

Desde la literatura regional, la sostenibilidad de iniciativas asociativas de reciclaje exige condiciones de inclusión efectiva, articulación con actores del territorio y reglas claras en la cadena de valor; de lo contrario, estas organizaciones enfrentan informalidad persistente, baja captura de valor y fragilidad institucional (Cajamarca et al., 2019; Zárate Carabajo et al., 2020; Cajamarca, 2023).

Como resultado central, el Manual del Sistema de Gestión de la Calidad definió un alcance aplicado a la recolección/acopio, clasificación, producción, almacenamiento y comercialización, enfatizando la gestión por procesos y el principio de que la calidad constituye una responsabilidad colectiva, además de describir el flujo operativo desde el acopio hasta la entrega al cliente y la retroalimentación para mejora.

En coherencia, con evidencia ecuatoriana reciente, la gestión por procesos en organizaciones de economía popular y solidaria contribuye a ordenar flujos de trabajo, clarificar responsabilidades y sostener criterios básicos de calidad, fortaleciendo el control y el aprendizaje organizacional (Jiménez Navarrete et al., 2024).

El Manual de GTH se estructuró para responder a necesidades típicas de organizaciones pequeñas: definición de roles y perfiles básicos, lineamientos de ingreso/inducción, organización de actividades, pautas de convivencia y coordinación, así como orientaciones para capacitación y bienestar laboral. El proyecto diseñado, además, resalta la necesidad de fortalecer capacidades, considerando el nivel formativo de los integrantes y la dinámica operativa de la asociación. Este enfoque coincide con publicaciones regionales que destacan que los modelos de gestión del talento humano deben ajustarse al tamaño y madurez organizacional; la claridad de roles, la capacitación y la retroalimentación se asocian con mejoras en desempeño y sostenibilidad del trabajo (Huaraca-Carhuaricra, 2023).

En la implementación reportada para este estudio participaron 13 estudiantes de gestión de proyectos, 10 de gestión de talento humano y 15 de sistemas de gestión de la calidad, además de un colectivo de 8 docentes. La lógica inter-maestrías se reflejó en la planificación y control del proyecto (cronograma, riesgos y coordinación de entregables), diseño técnico del SGC y del GTH, y validación y socialización con los miembros de la asociación mediante actividades de formación breve y acompañamiento.

En términos pedagógicos, el esquema se alinea con la evidencia regional sobre aprendizaje-servicio y responsabilidad social universitaria, donde la vinculación potencia aprendizajes situados y competencias profesionales al resolver problemas reales con actores comunitarios (Corrales & Andrade, 2021; Severino-González et al., 2024).

Para el contexto de Ecuador, se ha señalado además la necesidad de concebir la vinculación como un proceso integrador, articulado con docencia e investigación, soportado por instrumentos de gestión que permitan diagnosticar necesidades y mejorar la intervención (Zambrano Loor et al., 2020).

 

CONCLUSIONES

En función de todo lo anterior se plantean las conclusiones siguientes:

·         La experiencia de vinculación confirma que, en Ecuador, la universidad puede materializar su rol social cuando articula formación avanzada con solución de problemas territoriales, convirtiendo la intervención en un escenario de aprendizaje situado y de responsabilidad social universitaria.

·         En organizaciones de reciclaje de base como ASERECIME, el principal reto no es solo técnico-productivo, sino organizativo: fortalecer reglas, procedimientos y coordinación interna, es condición para sostener la inclusión y mejorar la captura de valor en la cadena del reciclaje.

·         El resultado central del proyecto fue la generación de dos instrumentos de gestión coherentes entre sí y adaptados a una asociación de pequeña escala: el Manual del Sistema de Gestión de la Calidad definió alcance y procesos críticos (recolección/acopio, clasificación, producción, almacenamiento y comercialización) y explicitó que “la calidad” es una responsabilidad colectiva, favoreciendo estandarización práctica y mejora progresiva.

·         El diseño del proyecto delimitó un alcance realista y verificable, centrado en el diseño, validación, socialización y capacitación inicial de los productos de intervención. Esta decisión metodológica es consistente con una lógica de fortalecimiento progresivo, donde la prioridad es generar condiciones mínimas de ordenamiento organizacional y apropiación por parte de los miembros, antes que implementar esquemas documentales exigentes que podrían reducir la adopción en organizaciones pequeñas.

·         La intervención inter-maestrías —con participación de estudiantes de gestión de proyectos, talento humano y sistemas de gestión de la calidad, además del acompañamiento de un colectivo docente— permitió integrar planificación, diagnóstico y transferencia práctica hacia la organización. Como cierre, se recomienda una fase posterior de evaluación con indicadores simples de adopción (p. ej., uso sistemático de registros, disminución de reprocesos/no conformidades, cumplimiento de rutinas de coordinación y capacitación), que permita ajustar la intervención con base en evidencia y sostener mejoras sin incrementar la carga burocrática.


 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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[1] Ingeniero Industrial, Master en Dirección, Doctor en Ciencias Técnicas. Director de los programas de maestría en Sistemas de Gestión de la Calidad y Gestión de Proyectos. Docente Investigador Universidad UTE. https://orcid.org/0000-0002-2785-5290

[2] Coordinador Académico de maestrías en línea e híbridas. Ingeniero en Sistemas, Master en Ciencias de la Computación. Universidad UTE. https://orcid.org/0000-0001-9842-4351

[3] Magister en Seguridad y Prevención de Riesgos del Trabajo. Subdirectora General Posgrados. Universidad UTE.  ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1520-849 9

[4] Mgtr. en Negocios Internacionales y Gestión en Comercio Exterior, Economista, Docente Universidad UTE