Vol. 1 – Núm. 2

Julio – Diciembre - 2018



Tendencias conceptuales de los valores éticos y morales en la modernidad

Conceptual trends of ethical and moral values ​​in modernity

Tendências conceituais dos valores éticos e morais na modernidade



Nancy Marlene Maldonado Cabrera1

Unidad Educativa Julio Moreno Espinosa

nancymmcab@yahoo.es













Recibido: 12/10/2018

Aceptado: 20/11/2018

Publicado: 20/12/2018

Resumen

El presente artículo hace un estudio a las diferentes teorías referentes a la ética y moral en el marco de la edad moderna, enfocando a los filósofos de mayor trascendencia. Aplicando la hermenéutica se seleccionó a los siguientes autores: René Descartes y su obra El discurso del método; Blaise Pascal y su escrito denominado Pensamientos; David Hume y su obra Tratado de la naturaleza humana; Immanuel Kant con su obra Fundamentación de la metafísica de las costumbres; Friedrich Hegel y libro Filosofía del derecho; y Friedrich Nietzsche con su obra La genealogía de la moral; obras que sin duda alguna constituyen los criterios de mayor influencia de la edad moderna y quedaron como íconos representativos para la posteridad. Dentro de los hallazgos se pudo evidenciar un tinte religioso dentro de los escritos, por lo que se concluyó que gran parte de la filosofía sobre ética y moral modernista tiene un tinte religioso.

Palabras claves: valores éticos y morales, edad moderna.


Abstract

This article makes a study of the different theories regarding ethics and morals in the framework of the modern age, focusing on the most important philosophers. Applying the hermeneutics the following authors were selected: René Descartes and his work The discourse of the method; Blaise Pascal and his writing called Thoughts; David Hume and his work Treaty of human nature; Immanuel Kant with his work Foundation of the metaphysics of customs; Friedrich Hegel and book Philosophy of Law; and Friedrich Nietzsche with his work The Genealogy of Morals; works that undoubtedly constitute the criteria of greatest influence of the modern age and remained as representative icons for posterity. Within the findings a religious dye could be evidenced within the writings, so it was concluded that much of the philosophy of modernist ethics and morals has a religious dye.

Keywords: ethical and moral values, modern age.

Resumo

Este artigo faz um estudo das diferentes teorias sobre ética e moral no marco da era moderna, enfocando os filósofos mais importantes. Aplicando a hermenêutica, foram selecionados os seguintes autores: René Descartes e sua obra O discurso do método; Blaise Pascal e seus escritos chamados Pensamentos; David Hume e seu trabalho Tratado da natureza humana; Emanuel Kant com seu trabalho Fundação da metafísica dos costumes; Friedrich Hegel e livro Filosofia do Direito; e Friedrich Nietzsche com seu trabalho The Genealogy of Morals; obras que, sem dúvida, constituem os critérios de maior influência da era moderna e permaneceram como ícones representativos da posteridade. Dentro das descobertas, um corante religioso pôde ser evidenciado nos escritos; portanto, concluiu-se que grande parte da filosofia da ética e da moral modernistas tem um corante religioso.

Palavras-chave: valores éticos e morais, idade moderna.


Introducción

La globalización ha desarrollado en todo el mundo un nuevo estilo de vida en el que se discute mucho sobre la real presencia de valores éticos y morales, motivación que me sumerge en la curiosidad por el conocimiento de las diferentes tendencias que se han planteado sobre el tema, debido a la gran amplitud de filósofos y sus respectivas obras, el presente artículo se sitúa en la edad moderna y con autores más representativos con el objetivo de identificar la tendencia predominante en el tema de ética y moral.

Una vez realizado el trabajo se puede evidenciar las diferentes tendencias conceptuales que defendieron los filósofos modernistas sobre los valores éticos y morales. Generalmente se considera que los valores están íntimamente relacionados con la religión, criterio que tiene fuertes argumentos debido a la predominancia de la religión en la época medieval, sin embargo con la evolución del tiempo también se presentaron enfoques antropocentristas.

En definitiva el tema de valores éticos y morales siempre ha estado en auge, con mayor razón en nuestra época, en la que la tecnología ha arrasado en todos los ámbitos, dejando una enorme necesidad de ética y moral en el individuo para que no se deje eclipsar por completo y siempre surja la humanidad.


Desarrollo: 

Etapas de la historia

Con el objetivo de realizar un amplio estudio respecto a las tendencias de los valores éticos y morales se ha establecido como alternativa analizarlos según las diferentes etapas de la historia.

En esta ocasión se hará énfasis a la edad moderna, para desarrollar el respectivo estudio el principal paso es delimitar este periodo, para lo cual se ha seleccionado el criterio planteado por Aldea (1999, p.41), quién establece que la edad moderna inicia en 1600 y termina en 1900. Dentro del espacio delimitado se encuentra una gran variedad de filósofos que presentan sus diferentes perspectivas respecto al tema planteado como es la ética y la moral, sin embargo en el presente estudio se analizará a los máximos representantes, quienes a continuación se detallan.


René Descartes (1596-1650)

Para iniciar con el análisis de la ética y la moral en la edad moderna, el principal icono de esta etapa es René Descartes. Para empezar con el mencionado personaje se considera pertinente mencionar ciertos detalles respecto a su biografía. Verdesoto 2001 indica: nació en 1596, en Francia, frecuentó el colegio de los Jesuitas, obtuvo su título de abogado, decidió viajar, sirvió como soldado, fue fundador de la geometría analítica, fue un estudioso libre y voluntario.

En su obra El discurso del método habla de una moral provisional que consiste en cuatro máximas que deben acompañar al ser humano para realizarse en la vida manteniendo una ética y moral que le permita abrirse camino en la sociedad. En la primera expresa:


seguir las leyes y las costumbres de mi país, conservando constantemente la religión en que la gracia de Dios hizo que me instruyeran desde niño, rigiéndome en todo lo demás por las opiniones más moderadas y más apartadas de todo exceso, que fuesen comúnmente admitidas en la práctica por los más sensatos de aquellos con quienes tendría que vivir.” (Destacado propio).


Dentro de El discurso del método, Descartes, en su primera máxima hace énfasis a las leyes, la gracia de Dios, sus principios religiosos, posteriormente analiza el acompañarse de opiniones de las personas con quienes le tocaría convivir, pero a esas opiniones las delimitaría como las más moderadas, apartadas de todo exceso y admitidas en práctica de los más sensatos; para que Descartes redacte su primera máxima fue muy cauteloso al plantear las leyes y costumbres de su país, como primer sintagma, puesto que el contexto en el que el ser humano se desarrolla es crucial para su avance el conocimiento de los límites que establece la patria; también fue muy audaz a mencionar la importancia de las raíces personales, los principios que desde niños llevamos dentro, posteriormente no dejó de lado la convivencia, ya que, es necesaria la armonía en una comunidad de comparta sus principios y límites de su actuar.


En su segunda máxima Descartes menciona:

ser en mis acciones lo más firme y resuelto que pudiera y seguir tan constante en las más dudosas opiniones, una vez determinado a ellas, como si fuesen segurísimas, imitando en esto a los caminantes que, extraviados por algún bosque, no deben andar errantes dando vueltas por una y otra parte, ni menos detenerse en un lugar, sino caminar siempre lo más derecho que puedan hacia un sitio fijo, sin cambiar de dirección por leves razones, aun cuando en un principio haya sido sólo el azar el que les haya determinado a elegir ese rumbo; pues de este modo, si no llegan precisamente adonde quieren ir, por lo menos acabarán por llegar a alguna parte, en donde es de pensar que estarán mejor que no en medio del bosque.


En esta ocasión Descartes establece el ser una persona determinada en sus decisiones y objetivos, una vez tomados, trabajar con mucho ahínco hasta conseguirlos o por lo menos llegar a un punto diferente del que se inició. En palabras más sencillas se puede transpolar mencionando la conocida frase “no hay que llorar por la leche derramada”, lo que haya sucedido se lo debe tomar con tranquilidad y se debe seguir adelante, manteniendo el optimismo. Máxima que hoy en día se replica de muchas formas y al aplicar el ser humano puede experimentar un gran avance en la vida.


En su tercera máxima Descartes indica:

Procurar siempre vencerme a mí mismo antes que a la fortuna, y alterar mis deseos antes que el orden del mundo, y generalmente acostumbrarme a creer que nada hay que esté enteramente en nuestro poder sino nuestros propios pensamientos, de suerte que después de haber obrado lo mejor que hemos podido, en lo tocante a las cosas exteriores, todo lo que falla en el éxito es para nosotros absolutamente imposible.


Al plantears ‘‘vencerme a mí mismo” hace énfasis a la gran importancia que el ser humano debe darle a conocerse a sí mismo, analizar los principios que conducen su vida, para de esa forma se evite procesos de corrupción, ya que en la actualidad existe una gran variedad de evidencias de personajes reconocidos a nivel mundial que han optado por la inclinación a obtener determinada fortuna sin importarles las consecuencias que genera para otras personas. Cuando menciona que “nada hay que esté enteramente en nuestro poder sino nuestros propios pensamientos” expresa una gran realidad puesto que en muchas ocasiones el ser humano sufre anticipadamente tan solo al especular lo que puede suceder; se debe tener presente que los pensamientos generan sentimientos por los cuales generalmente se actúa y si ese actuar es correcto se tendrá buenas consecuencias, caso contrario habrá consecuencias negativas que deberá afrontarlas.


Como cuarta máxima se razona que Descartes consideró:

una por una, las diferentes ocupaciones a que los hombres dedican su vida, para procurar elegir la mejor; y sin querer decir nada de las de los demás, pensé que no podía hacer nada mejor que seguir en la misma que tenía; es decir, aplicar mi vida entera al cultivo de mi razón y adelantar cuanto pudiera en el conocimiento de la verdad, según el método que me había prescrito (subrayado propio).


Para llegar a plantear como conclusión el análisis de las diferentes actividades para ganarse la vida y seleccionar de entre todas, seguir con la que ya se había desarrollado, vuelve a expresar el gran determinismo con el que ha avanzado en su vida, estableciendo como mejor opción aplicar su vida entera al cultivo de su razón aplicando el método que estaba trabajando para llegar al conocimiento de la verdad; estableciendo como mejor opción la tarea en la que ya estaba trabajando. Para resumirlo se puede plantear que es el ser humano debe cada día reflexionar sobre su actuar para seguir desarrollándose de la mejor manera en la sociedad, puesto que en la supuesta situación de haber obrado mal, deberá enmendarla, para así promover un buen convivir.

Aunque muchos críticos hablan del ateísmo de Descartes, y éste se haya expresado de forma escéptica con muchos de sus allegados; del texto seleccionado se puede llegar a la conclusión de que René Descartes respecto al tema sobre los valores éticos y morales tiene una tendencia religiosa.


Blaise Pascal (1623-1662)

Según los datos biográficos presentados por Swaan, Pascal desde muy corta edad demostró interés por la ciencia, en especial la geometría, tanto así que a los dieciséis años el joven escribió un tratado sobre las secciones cónicas, trabajo que no fue impreso, tan solo se conoce de él por comentarios de Leibniz, quien lo había leído cuando Pascal ya había fallecido. Otra de las obras de Pascal a los diecinueve años fue la fabricación de la calculadora con el objetivo de facilitarle el oficio de su padre. Pascal tuvo contacto con Descartes, sin embargo no compartía sus ideales.

Para el análisis de su inclinación a los valores éticos y morales se optó por uno de sus escritos denominado Pensamientos.

El mencionado escrito fue publicado póstumamente y una de las características que lo modelan es la idea de la existencia de Dios y por ende de la religión expresando que no es contraria a la razón y que se puede encontrar verdad en ella y amabilidad, ya que, promete al hombre el verdadero bien. Es muy determinante en su ideas que establece como única vergüenza del hombre es no reconocer la desgracia de no tener a Dios.


Es más determinante cuando expresa una apuesta que dice:

Dios existe o no existe. Hacia qué lado nos inclinamos? La razón no puede determinar nada; hay un caos infinito que nos separa. En el extremo de esta distancia infinita se juega un juego: cara o cruz. Qué apostáis vosotros? Con la razón, no podéis resolver un punto o el otro, ninguno de los dos. No acuséis, por tanto, de falsedad a aquellos que han elegido, porque vosotros no sabéis nada. No; pero no los censuraré por haber hecho esa elección; porque tanto el que eligió cruz están equivocados; lo justo es no apostar. Sí, pero hay que apostar. Eso no es voluntario. Estáis embarcados. Por qué apostáis vosotros? Veamos. Como no hay más remedio que apostar, pensemos en lo que menos os interesa. Tenéis dos cosas que perder: la verdad y el bien; y dos cosas que comprometer, vuestra razón y vuestra voluntad, vuestro conocimiento y vuestra felicidad. Y vuestra naturaleza tiene dos cosas de las que huir: el error y la desgracia… Pesemos la ganancia y la pérdida apostando “cruz”, que Dios existe. Examinemos las dos posibilidades: si ganáis, ganáis todo; si perdéis, no perdéis nada.


Si ganáis, ganáis todo; si perdéis, no perdéis nada”, frase en la que claramente se evidencia la inclinación a la existencia de Dios, un análisis que determina que al elegir tan solo la posibilidad de la existencia de Dios, obtendremos todo, ya que se considera que con Dios todo es posible; pero en caso de que se pierda la apuesta de que existe no se ha perdido en absoluto.

Otra de las evidencias de que estaba en contra de los ideales plasmados por Descartes, se presenta en las siguientes líneas:

77. No puedo perdonar a Descartes; bien hubiera querido, en toda su filosofía, poder prescindir de Dios; pero no ha podido evitar el hacerle dar un papirotazo para poner el mundo en movimiento, después de esto, no le queda sino hacer de Dios.

78. Descartes, inútil e incierto.

79. DESCARTES, - Hay que decir en líneas generales: ­ «Esto sucede por figura y movimiento», porque es verdad. Pero decir cuáles y componer la máquina es ridículo. Porque es inútil, incierto y penoso. Y aun cuando fuera verdad, no creemos que toda la filosofía merezca una hora de esfuerzo.


Como se puede observar Pascal tuvo firmes convicciones en sus creencias por lo que desacredita a Descartes, se mofa de la duda y de los diferentes postulados que defiende sobre todo en lo relacionado a la temática teísta.

Otra de las evidencias de las creencias teístas de Pascal se presenta cuando se refiere a la religión cristiana como la única que puede curar las dos fuentes de todos los vicios, las cuales las define como orgullo y pereza. En otros escenarios analiza que generalmente una predomina a la otra, sin embargo indica que la religión cristiana expulsa las dos por la espontaneidad del evangelio.

Ninguna de sus obras se enfoca tanto a la religión cristiana como la denominada “Pensamientos”, la cual presenta una gran variedad de citas de la biblia y realiza profundas reflexiones que lo llevan constantemente a defender la religión cristiana, varios analistas definen la obra como un tratado moral y una Apología del Cristianismo.

Entre sus últimas líneas, el pensamiento 864 (p.113) “la verdad está tan obnubilada en este tiempo y la mentira tan sentada que, a menos de amar la verdad, ya no es posible conocerla”. Si para aquel tiempo ya estableció esa observación sobre la verdad, en la actualidad se plantea como indudable, ya se puede mencionar que la tecnología mal utilizada está dejando graves secuelas en distintos ámbitos. Por esta razón siempre se debe estar dispuestos a enfrentarse a la verdad.

Es muy evidente que la tendencia de Pascal es netamente religiosa en especial respecto al tema de lo ético y lo moral, concluyendo el análisis de la tendencia de Pascal se puede destacar una de sus frases “Hacer el bien está relacionado con Dios y hacer el mal con el diablo”.

David Hume (1711-1776)

Otro personaje que se destacó en la edad moderna es David Hume. Los principales detalles respecto a su biografía se puede presentar lo que Tasset 1999 traduce, nació en 1711, en el seno de una familia de la nobleza rural escocesa, los integrantes de su linaje se dedicaban al derecho y puritanismo religioso, ámbitos que Hume demostró asedio, por lo que cursó estudios varios en la Universidad de Edimburgo, sin embargo los dejó para dedicarse a la lectura de Cicerón, de Virgilio y el cultivo de las letras. Tras una larga vida muy activa en las letras llegó su deceso en 1776.

Aunque la obra Tratado de la naturaleza humana no fue explícitamente reconocida por Hume como suya, les fue muy obvio concluirlo debido a su contenido y estilo; en un principio la obra no tuvo mayor acogida, sino, abundantes críticas, con el pasar del tiempo se ha considerado una de las obras que define el pensamiento de Hume; además de que de ahí se desprenden los temas que en lo posterior amplió. Una de las obras que analiza el tema de la moral es Investigación sobre los principios de la moral, la cual a continuación se toma como punto de partida para estudiar la tendencia de Hume.

En la primera sección de la obra mencionada se habla acerca De los principios generales de la moral, en la que considera como virtudes sociales la benevolencia y la justicia.

Para ampliar estas virtudes trabaja con antónimos, por ejemplo, respecto a la benevolencia para enfocarse en lo contrario menciona la avaricia y la prodigalidad y como termino neutro presenta la frugalidad. Considera a la benevolencia tan meritoria en el ser humano que llega a influir hasta en la felicidad de la sociedad que se desenvuelve generando mayor armonía. Inclusive indica que si el ser humano se preocuparía más del prójimo que de sí mismo, la misma justicia quedaría en suspenso. Es muy claro el escenario que plantea Hume, ya que si las personas no tendrían un ápice de egoísmo no fuera necesario ningún tipo de documento que certifique la propiedad de alguien, puesto que la benevolencia de cada ser humano desarrollaría la confianza y deseo de bienestar con nuestro semejante.

Sin embargo existen sentimientos humanos que no ayudan a un convivir cotidiano, por lo que hace un enfoque al celo del hombre con su reputación respecto a admitir la ignorancia y la estupidez, situación que puede generar serios problemas y se separa enormemente de la benevolencia.

También hace referencia a los dones corporales y los bienes de fortuna, que los analiza como fuente de desaprobación o aprobación de las distinciones morales. No deja de lado los dones como la discreción, el cuidado, el espíritu de iniciativa, la laboriosidad, la asiduidad, la frugalidad, la economía, el buen sentido, la prudencia, el discernimiento, indicando que son dignos de halago. De la misma forma considera como cualidades laudables a la templanza, sobriedad, paciencia, constancia, perseverancia, previsión, consideración, discreción orden, tacto, cortesía, presencia de ánimo, rapidez de concepción y facilidad de expresión. No para todos los filósofos son considerados dones, puesto que un ser humano bien educado por sus progenitores tendrá las cualidades mencionadas sin mayor esfuerzo, todo lo actuará con toda naturalidad.

En la sección denominada Utilidades inmediatamente agradables para nosotros mismos habla sobre la bajeza que la define ejemplificando al hombre que se somete a la esclavitud más deleznable con el fin de obtener sus objetivos, a los que adulan a quienes los abusan. En contraposición habla de la valentía como utilidad tanto para quien la posee como para el público. Una persona con la cualidad de valiente puede enfrentarse con facilidad a cualquier imprevisto lo que generalmente la lleva a obtener sus fines y mantenerse en una vida de satisfacción.

Cuando escribe sobre las Utilidades inmediatamente agradables para otros, estos son cualidades del ser humano que para otros indudablemente serán fuente de aprobación y afecto. Como principal utilidad menciona la modestia que la cataloga como lo opuesto a la indiscreción y la arrogancia, por lo que demuestra consideración hacia los demás, puesto que no en toda reunión los que la integran tendrán los mismos títulos o dones, siempre habrá alguien que se destaque y viceversa, por lo que si se evita demostrar todo lo que es y posee los demás se verán minimizados y será imposible el desarrollo de una relación armoniosa.

Otra de las virtudes que menciona es la limpieza, claro que sí, una casa limpia, la ropa limpia, los utensilios limpios y un cuerpo humano limpio de forma constante es digno de admirar, pues lo contrario se considera una negligencia, lo cual Hume la ve como una falta y las faltas como vicios menores.

Dentro de las diferentes conclusiones a las que llegó Hume sobre la moral son: que implica un sentimiento común a toda la humanidad o como establece en su hipótesis la moralidad es determinada por el sentimiento; “Todos nuestros fallos proceden de la mala educación, de la falta de capacidad, o de una disposición perversa e incorregible” p. 187.

Se puede determinar que Hume, a diferencia de los anteriores filósofos se aparta de tintes religiosos al hacer su análisis de la moral y se inclina por vivencias a priori para plantear sus ideas frente a la moral, virtudes que sean de utilidad para la sociedad.

Immanuel Kant (1724-1804)

Según la biografía elaborada por Pozzo, Kant nació en la ciudad de Königsberg el 22 de abril de 1724, estudió disciplinas científicas y filosóficas en la universidad del mismo nombre de la ciudad; su madre fue muy cercana al pietismo, quien fallece en 1737. Kant realizó varios trabajos como preceptor, privatdozent, subbibliotecario, profesor, rector, formó parte de senado académico de Königsberg, Academia Real de las Ciencias de Berlin y la Academia de San Petersburgo.

Kant, uno de los filósofos con más obras reconocidas a lo largo de su carrera y el que más se ha enfocado a la temática de la moral y la ética en sus escritos, con mayor detenimiento lo hace en la obra Fundamentación de la metafísica de las costumbres.

Es así que en la mencionada obra inicia haciendo un análisis del carácter del ser humano frente a las acciones que realiza a sus semejantes, ya que se considera a la perseverancia como algo bueno, sin embargo, si se es perseverante en hacerle daño a otra persona lógicamente se convierte en algo negativo. Dentro este análisis hace un corto enfoque a las escrituras religiosas mencionando el pasaje que indica “amemos al prójimo, incluso al enemigo”. Posteriormente determina que el carácter moral ha de actuarse como deber y no como inclinación; por ejemplo al actuar por deber no hay necesidad de que nos convenga hacerlo, tan solo se actúa de buen corazón sin esperar nada a cambio y mucho menos por simple imitación.

Sus postulados sobre la moral los denomina imperativos que pueden ser hipotéticos o categóricos. Los primeros se pueden determinar como casuistas, sirven como norma solo para ciertos casos, y los segundos se dan cuando los principios aplican para cada ocasión, sin excepción alguna. Lo que también considera que puede nombrarse de la moralidad.

También enumera algunos deberes que indica debemos cumplir con nosotros mismos y con los demás. Con el objetivo de presentar una síntesis como primer deber está el respetar la vida propia y la de los demás; otro de los deberes es cumplir con las promesas que realizamos; una tercera dice que debemos cultivar las dotes naturales, evitando así inclinarse por la pereza y demás vicios; y esforzarse en lo que se pueda para fomentar los fines ajenos.

Kant constantemente indica que para establecer un imperativo como categórico se lo debe poder aplicar como ley universal en cualquier ámbito, lo que claramente se aplica a los deberes anteriormente mencionados, ya que cualquier ser humano los puede aplicar y ninguno se verá afectado, mejor aún, la sociedad resultaría favorecida. Otro punto de gran relevancia se aprecia cuando indica que todo imperativo categórico debe actuarse con total autonomía de la voluntad, en otras palabras se debe querer desenvolverse de tal forma y no actuar por influencia. Cuando el ser humano siente que actúa en total libertad, entonces defenderá sus principios y luchará por los fines planteados, que siempre deberán estar en salvaguardia de sí mismo y del prójimo.

Para finalizar la obra de Kant, este define a la moralidad como “la relación de toda acción con la legislación, por la cual es posible un reino de los fines” (p. 47). Dicho de otro modo el ser humano al ser racional tiene la inteligencia necesaria para formar la legislación que guiará su quehacer, el cual siempre estará al servicio de la humanidad.

Respecto a la tenencia conceptual de Kant, a pesar de que hace uso de referencias del evangelio, se puede observar una inclinación antirreligiosa y se enfoca en el racionalismo de la humanidad para que ésta tome decisiones y desarrolle un virtuoso proceder.


Friedrich Hegel (1770-1831)

Otro filósofo destacado de la modernidad es Georg Wilhelm Friedrich Hegel. De entre sus principales datos biográficos Pinkard registra que el 27 de agosto de 1770 nació en Stuttgart (actualmente Alemania) y muere el 14 de noviembre de 1831 en Berlín. Estudió primero en el instituto de su ciudad natal, posteriormente siguió estudios de teología en Tubinga. A los 13 años pierde a su madre. Trabajó como preceptor, docente, decano y rector hasta convertirse en el reconocido filósofo de aquella época. Los días del mencionado filósofo concluyeron el 14 de noviembre de 1831.

En el mismo texto Pinkard indica respecto al judaísmo indica que se caracteriza con un espíritu de servilismo y alienación ya que impone las leyes de un ser divino. Al cristianismo lo tildaba como una religión de moralidad; junto a esto criticó que el imperativo categórico de Kant era una auto-coerción.

Respecto a la moral Hegel en su libro Filosofía del derecho, presenta lo siguiente:

El punto de vista moral es el punto de vista de la voluntad en cuanto es infinita, no meramente en sí, sino por sí (& precedente). Esta reflexión de la voluntad en sí y su identidad que es por sí, frente al ser en sí, a la contigüidad y a las determinaciones que se desenvuelven, acreditan a la persona como sujeto. (1968 p.114)

En la sociedad se presentan diferentes cánones que deben ser respetados por los ciudadanos para que logren ser admitidos y reconocidos como tales, caso contrario el sujeto tendrá que atenerse a las consecuencias; es lo que Hegel escribe haciendo énfasis en la voluntad, ya que todos debemos obrar bien por voluntad propia y no por obligación. En relación a la ética menciona:

La Ética es la Idea de la libertad, como Bien viviente que tiene la conciencia en sí su saber y su querer, y por medio de su obrar, su realidad, así como este en el ser ético tiene su fundamento que es en sí y por sí y el fin motor; la Ética es el concepto de la libertad convertido en mundo existente y naturaleza de la conciencia de sí misma.

Hegel hace uso del término libertad para determinar la ética. Una libertad que es desarrollada en la conciencia del ser humano y por ende determina el accionar en su escenario que lo determina como buena persona, considerando que ha actuado positivamente.

Influenciado en las lecturas realizadas a Kant hace un enfoque de la virtud, indicando que esta es el reflejo de la ética como carácter individual y presenta el ejemplo de que la honestidad es la virtud en la que se demuestra el respeto a los deberes del ámbito al que pertenece.

Como se puede analizar fusionando la ética y la moral se desprende que el sujeto demuestra su ser, su conciencia (ética) frente a los diferentes cánones que se presentan en la sociedad (moral).

Como conclusión de la tendencia de Hegel se encuentra una filosofía heterodoxa que procura desarrollarse de forma aislada a la religión para presentar sus postulados.


Friedrich Nietzsche (1724-1804)

Según Granier Federico Nietzsche nació el 15 de octubre de 1844, fue educado por su progenitora, quien se destacaba por sus virtudes morales. Estudió en la universidad de Bonn. Renunció a la nacionalidad prusiana y obtuvo la ciudadanía suiza. Se destaca con un temperamento autoritario, egoísmo y ausencia de escrúpulos. Fue filólogo; a pesar de haber realizado la confirmación y de un inicio estudiar Teología, en sus escritos demuestra un pronunciado desapego de la religión. Tras once años de demencia, culmina su vida el 25 de agosto de 1900.

En su obra La genealogía de la moral, Nietzsche, expresa sus reflexiones sobre la religión con una extrema heterodoxia, desde sus primeras páginas hace un análisis de los conceptos bueno y malo. La palabra “bueno” la relaciona con “nobles, poderosos, encumbrados…”; en cambio a la palabra “malo” lo enfoca del origen de noble y lo diferencia de la palabra “malvado” indicando que procede del odio sin saciar, también detalla lo que él denomina “la horrenda paradoja de Dios clavado en la cruz”, definiéndolo como acto de extrema crueldad. Ha determinado como autoinmolación el final de la vida de Jesús, puesto que según las escrituras, dio la vida por la humanidad, dejó que lo mataran para salvar a los demás, algo que para Nietzsche es inconcebible e inverosímil.

Otro punto que critica y define como autoengaño es al hecho de que en la religión toma a la debilidad como libertad, como un mérito. Situación que es aprovechada por personas inescrupulosas, ya que explotan al más débil con el argumento de que será bendecido por Dios; sin embargo, varias de las personas que promueven la religión se inclinan por un enérgico hedonismo, haciendo de menos y humillando al desprotegido, llegando a evidenciarse una doble moral en la sociedad.

Relacionado a lo anterior también hace referencia a la conocida frase “Dios ha muerto” de la obra Así habló Zaratrusta; frase que ha recibido una gran variedad de juicios, sin embargo, en el contexto indicando se realiza conexión con la religión para designar la falta de valores humanos en la sociedad.

Todas estas evidencias hacen que la balanza de Nietzsche se incline por el nihilismo, ya que indica que la religión y la moral son engaños, logrando así una tendencia antropocentrista.


Metodología: 

El presente estudio es de corte cualitativo, para el desarrollo del mismo fue imperioso revisar las diferentes teorías de filósofos destacados que pertenecen a la edad moderna que dedicaron varios documentos para hablar de ética y moral, por lo que se puede enmarcar en la investigación descriptiva y documental, aplicando de esta manera el método hermenéutico con sus diferentes pasos como son la identificación, validación y selección de los textos específicos que serían necesarios para la investigación, en el presente caso, la edad moderna. Además se aplicó como técnica el análisis documental y su respectivo instrumento la matriz de análisis, lo que permitió estudiar la información para llegar a las conclusiones del tema propuesto.


Resultado:

Como se puede evidenciar las tendencias de los filósofos mencionados que han escrito sobre ética y moral tienen un tinte religioso en su mayoría, se puede argumentar que como puntal fundamental para que eso suceda fue la transición de la etapa medieval al modernismo, el cual inició con ideales profundamente teocráticos al punto de desterrar a quien no tenga el mismo pensamiento; sin embargo todo fue evolucionando, llegando así al antropocentrismo, entendido en este escenario como al ser humano actor principal de su conducta y por lo tanto responsable de sus consecuencias.


Conclusión:

Es así que se concluye que la mayoría de tendencias conceptuales sobre ética y moral en la edad moderna tienden al celo de la presencia de un ser omnipotente que gobierna a la humanidad, a finales de la modernidad se vislumbra la defensa del antropocentrismo en el ámbito ético y moral que en lo posterior es mayormente desarrollado.


Referencias bibliográficas

Aldea V, Q. (1999). Política y religión en los albores de la edad moderna. Madrid-España: Real

Academia de la Historia.


Granier, J. (1995).Nietzsche. Volumen 10 de Colección ¿Qué sé?. México: Publicaciones Cruz

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Hume, D. (2014). Investigación sobre los principios de la moral (traducido por Mellizo, C.

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Nietzsche, F. (2006). La genealogía de la moral (traducido por Mardomingo, J.). Madrid-

España: Biblioteca Edaf S.A.


Pinkard, T. (2002). Hegel, una biografía (traducido por García, C.). Madrid, España: Acento.

Ricardo Pozzo. (1997). El giro kantiano (traducido por Perez, J.). Madrid-España: Ediciones

AKAL.

1 Licenciada en Comunicación Social en la Universidad Regional Autónoma de los Andes, UNIANDES. Magister en Gerencia y Liderazgo Educacional en la Universidad Técnica Particular de Loja. Docente en la Unidad Educativa “Julio Moreno Espinosa”.